Si estás estudiando periodismo créeme que lo siento. Acabarás tu carrera y con un poco de suerte entrarás de becario en un medio de comunicación de cierta solera, o no, y aprovecharán que –gratis total- sustituyes a uno de los profesionales que –gracias a Dios- este año tiene vacaciones tras haber sufrido recortes salariales en su paga y ver cómo otros compañeros o han sido despedidos o han sido prejubilados.
Si estás estudiando periodismo créeme que lo siento. Quizá con un poco de suerte y muchos pero que muchos contactos, conseguirás entrar en algún medio de comunicación de cierta solera, o local en los que unohacedetodo, y por un sueldo con el que ni sueñes emanciparte de tus padres. Tu trabajo consistirá en llenar un informativo de televisión de media hora en el que deberás olvidar el concepto calidad en detrimento de la cantidad. O tu trabajo consistirá en hacer la misma pieza para radio, televisión y colgarla en la web del medio de comunicación en cuestión.
Se de lo que hablo. Una reconocida y magnífica profesional, mejor persona, que hoy pone la cara en TVE y yo mismo, hicimos en 2003 un informativo de media hora de televisión de 27 minutos. En este mismo medio, la misma noticia que hacíamos para la televisión, entrábamos al plató de la radio para contarla.
Esto es una tormenta perfecta. Como en el filme de 2000 dirigido por Wolfgang Pertesen con George Clooney como patrón del pesquero Andrea Gail, los grandes medios se sintieron mucho más grandes y se lanzaron a comprar muchos más medios, borrachos por la cantidad de dinero en publicidad que recibían. Se endeudaron y endeudaron para comprar y ahora, con la sequía publicitaria, algunos tienen los días contados. Deuda, sequía crediticia y caida de los ingresos publicitarios: la tormenta perfecta y miles de ahogados –sobre todo periodistas- en unas aguas que se quedarán secas unos cuantos años más.
Hace unos años, muchos médicos iban al paro en cuanto terminaban la carrera. Había pocas plazas para el famoso MIR y no eran suficientes para que todos los galenos pudieran formarse. Hoy en cambio faltan médicos en muchas especialidades. Quizá dentro de unos años los muchos periodistas que terminan los estudios encuentren trabajo poco después de haber obtenido la licenciatura.
Quizá hoy nuestra profesión haya comenzado su particular travesía en el desierto. El tiempo lo dirá.
Roberto Santamaría (@RSantamariaG)


